Sunday, December 28, 2008

Un año más, un año menos.

Al mirar atrás sólo puedo sonreír por las cosas malas y las cosas buenas que me han pasado a lo largo de mi vida. Que no es muy larga, vale, pero es más larga que la de mucho de los que me leen por aquí.

Y no hablo para parlotear o jactarme de la sabiduría que te da la edad, pero sí es cierto que con el paso de los años las personas nos volvemos más frías, más críticas y distantes. También aprendemos a ocultarnos mejor. A fingir. A maquillarnos con los colores de la incertidumbre.

"Sabe más el Diablo por viejo que por diablo", decía el viejo refranero; y cuánta razón tenía. Nadie lo veía y nadie se lo creía, pero al final todos sabemos que es la verdad.

También aprendemos otras cosas con la edad. A querer a los demás y a querernos a nosotros mismos, dos cosas relacionadas y que realmente no sabemos hacer cuando somos adolescentes con hormonas en ebullición. Aprendemos a escuchar y a callar, a guardarnos nuestras opiniones aunque queramos gritarlas a pleno pulmón o creamos que vamos a dar un buen consejo. Aprendemos a hablar, aprendemos a mentir con mentiras piadosas para ocultar cosas importantes, porque las tonterías suenan ridículas cuando mientes sobre ellas.

Aprendemos a hacer creer a los demás que no entendemos determinadas cosas, a "caernos de un guindo" sin siquiera haberlo trepado. Aprendemos a valorar a los amigos de verdad, a ésos que están ahí aunque tú no se lo pidas; a los que te arrancan una sonrisa entre lágrimas. Aprendemos a utilizar la indiferencia, ése arma que siempre nos han dicho nuestros mayores que es poderosa y a la que nunca le hacemos caso.

Aprendemos a ver el año que se va sin rencor, sin penas ni glorias; a verlo con sus defectos y virtudes, a quedarnos con lo bueno de él. También aprendemos a mirar al próximo año con una sonrisa, como un lienzo en blanco que volver a pintar aunque forme parte de un mismo cuadro, el cuadro de nuestra vida; sin expectativas, sin deseos buenos o malos, simplemente un lienzo en blanco donde garabatear.

Aprendemos a que la puta se puede vestir de reina, y por ende, que una reina puede ser una gran puta... que el sabio puede ser sabio en lo suyo y estúpido en lo demás; que el malo a lo mejor no es tan malo... y sólo lo estás mirando por el lado opuesto del cristal.

Que no hay pedestales altos, sino grandes caídas.

Por cierto, hoy la Puta soy yo. Y hoy soy tu Reina en el castillo de Naipes.

Thursday, December 04, 2008

Al respirar.

Al inspirar, se hincha el pecho, se abren tus pulmones, te quedas desnudo frente al mundo dejándole que entre enterito dentro de ti. Es un acto de valentía enorme, porque todas tus barreras quedan desprotegidas para dejar entrar nuestra fuente de vida. En ese mismo instante en el que te llenas de vida, eres el más vulnerable del mundo.

Al expirar, expulsas venenos químicos, y con ellos se van todos tus miedos y miserias. Expirar arranca de tu cuerpo todo lo malo, todo aquello que temes y odias. Te sana, expía tus pecados que, uno a uno, salen por tu boca y tu nariz.

Pero entonces vuelves a cometer el acto de vida e inspiras de nuevo para seguir caminando. E inspiras toda la muerte que acabas de expirar.

Y el ciclo de la vida se transforma en el ciclo de la muerte. Vida y muerte, cogidas de la mano. Como inspirar y expirar.

Metafísicas biológicas sin ton ni son.

Saturday, November 29, 2008

Calíope: Ojo de tigre.

Calíope observa cómo el agua aporrea el cristal de su ventana mientras el resplandor de los relámpagos iluminan el negro cielo de octubre y el ojo de tigre que sostiene en su mano. Semidesnuda, tumbada en la cama, tapada con su edredón, con el pelo revuelto y sintiendo arder su estómago de rabia. La rabia.

Al fin de cuentas, ¿qué es la rabia a nivel fisiológico? El sentir arder tu cuerpo, la dilatación pupilar, la liberación de hormonas que nos generan violaciones sinápticas de nuestro cerebro... esas descargas eléctricas que provocan el desear arrancar la faringe de cuajo a más de una persona, ver brotar la sangre roja sin pudor alguno, sin avergonzarse de mostrarse al mundo. Sentir el calor del otro cuerpo en tus manos, observar cómo se escapa el último aliento de vida antes de que los ojos se vuelvan vidriosos y cristalinos.

Se imaginó que éso es lo que había sentido quien había cometido tan atroz ferocidad, provocando el despertar de su rabia. Había escapado con las manos manchadas de sangre de gente querida, pero no iba a poder huir con tanta facilidad. No.

Ahora Calíope quería sentir su sangre correr por sus brazos mientras anudaba su interior.

Un nuevo relámpago, un trueno. El ojo de tigre cae y rueda por el suelo. Se detiene, rueda un poco más... y muestra los secretos del mundo.

"Ahí estás", se dice a ella misma, regalándose una sonrisa.

La lluvia la va a empapar, pero no importa. Ni esa fría agua podrá calmar la rabia de su estómago, de su interior. Se adentra en la noche, colgando del cuello la piedra de la libertad.

Monday, November 24, 2008

Cuestión de Fe.

Rezando a diario, contando tus pecados con rosarios y crucifijos. Tú me hablas de Fe.

Yo te hablo de hechos, causas, efectos. Muestras de laboratorio conservadas en la nevera, pero a un nivel superior a lo físico, más allá de lo psíquico, de lo metafísico y astral. La ciencia no te vale, no es tu amiga... niegas lo evidente en pos de tu Dios.

Tú me hablas de Fe y de doctrinas antiguas que tratan de atrofiar mis alas para que las mantenga, pero no pueda volar. Yo me revuelvo cual cuervo, graznando y picoteando, tratando de escapar, relgalándote picotazos y dentelladas, que es lo único que de mi boca conseguirás.

Tú me dices que es un Hecho al que estoy predestinada, que tengo que hacer lo que me has marcado. Yo te digo que tiempo al tiempo, que creo en mí.

Tú me hablas de ser prácticos. Yo te digo que es cuestión de Fe.

Saturday, October 18, 2008

Límites razonables

A veces me pregunto dónde está el límite de las cosas.

Qué nos separa de un lado u otro del río; en qué momento pasas de amar a odiar a alguien y viceversa.

Por qué un día te ves estupendo y al otro horrible; qué provoca que seas inteligente para algunas cosas y terriblemente estúpido para otras.

Qué mecanismo se activa en tu cabeza para, un día, ser una persona normal... y al día siguiente, cojear física o psicológicamente.

El caso es que, cuando comienzas con ése cojeo, no te das cuenta de lo que sucede... pero al cabo del tiempo los fantasmas comienzan a susurrarte al oído; y no necesariamente son los fantasmas del pasado los que vienen a por ti. ¿Qué hacer entonces, cuando no sabes cómo ponerle remedio a esas voces que distorsionan tu presente?
¿Cómo detener al sociópata cuando éste es perfectamente consciente de lo que es? ¿Qué hacer si el cobarde es incapaz de enfrentarse a sí mismo? ¿Si el embustero sabe que miente y se miente a sí mismo con ello?

¿Realmente nos hemos parado a pensar quién pone los límites? ¿Quién decide qué es estar cuerdo y qué es estar sordo? ¿Son fiables ésas personas? ¿Quién los evaluó a ellos? ¿Quién les dio la potestad para elegir lo correcto y lo erróneo?

¿Y si los cuerdos somos nosotros... y los locos los demás?
¿Me seguirías acompañando en este baile?

Friday, October 10, 2008

Cantar


Me gusta susurrar canciones en los oídos ajenos al anochecer. Fados, fanfarrias, baladas, suspiros. Es como un momento que sólo existe entre la otra persona y yo; mi voz y su tímpano; mi respiración y su alma.

Muchas veces canto cuando la otra persona duerme, porque me da vergüenza que me escuche; no porque lo haga mal, sino porque me ruborizo ante las letras que puedo llegar a susurrar y tal vez ésa persona no me quiere escuchar.

Otras veces lo hago en mitad de la calle, sin pudor alguno; porque me da igual lo que digan los demás, lo que piensen, lo que supongan.

Y me encanta cantar canciones "pequeñitas" cuando hace frío... canciones de Rosenvinge, Iha, Love of Lesbians, Mariza, Ferreiro, Björk, PJ Harvey, Tori Amos, Johnny Cash, Sidonie, Maxïmo Park...

¿Qué quieres que te cante al oído?

Sunday, October 05, 2008

Más allá.

A veces me pregunto qué hay en el otro lado, más allá de las nubes, más allá de las estrellas, cruzando el firmamento de punta a punta a la velocidad de la luz, paseando entre galaxias creadas hace billones de años.

Qué existe dentro de tu cabeza, habitada por duendes y hadas, héroes y villanos que luchan con un dragón, más allá de Arcadia, de Nunca Jamás, del reino de Pesadillas que lidero yo.

A veces me pregunto si seré capaz algún día de descubrirlo. Si tomarás mi mano al volar hacia allá, por encima del Sol.

Extenderé mis alas para acompasar tu ritmo. Me acercaré a ti para darte calor. Te susurraré canciones al oído y te guiaré cuando estés cansado, cerrando tus ojos con un beso en cada párpado hasta la infinidad de las estrellas.

Encontraremos un lugar donde no pasar frío, un lugar al cual poder llamar "hogar" y poder abrazarnos sin temor.

Thursday, October 02, 2008

Canciones de amor.


Hoy me he levantado y lo primero que he hecho ha sido poner a Johnny Cash cantándole a su June Carter "Rose of my heart", una de las canciones más bonitas que se han escrito jamás... quien la sigue, la consigue, y la verdad es que es algo que se le puede aplicar a Johnny cash con respecto a esta fantástica mujer.

Johnny Cash - Rose of my heart


We're the best partners this world's ever seen,

Together as close as can be.
But sometimes it's hard to find time in between,

To tell you what you mean to me.

You are the rose of my heart,

You are the love of my life.

A flower not fading nor falling apart,
If you're tired, rest your head on my arm.

Rose of my heart. When sorrow holds you in its arms of clay,
It's rain drops that fall from your eyes.
Your smile's like the sun come to earth for a day,

You brighten my blackest of skies.

You are the rose of my heart,

You are the love of my life.

A flower not fading nor falling apart,
If you're cold, let my love make you warm.

Rose of my heart.
So hard times or easy times, what do I care,

There's nothing I'd change if I could.

The tears and the laughter are things that we share,
Your hand in mine makes it good.

You are the rose of my heart,

You are the love of my life.
A flower not fading nor falling apar
t, If you're cold, let my love make you warm. Rose of my heart.
You are the rose of my heart,
You are the love of my life.

A flower not fading nor falling apart,

If you're cold, let my love make you warm.

Rose of my heart.


Y luego, automáticamente, me he puesto "Wild in the wind" y "As the world falls down" de Bowie (como no!).

David bowie - Wild in the wind

Love me, love me, love me, love me,
say you do
Let me fly away with you
For my love is like the wind, and wild is the wind
Wild is the wind
You touch me, I hear the sound of mandolins

You kiss me
With your kiss my life begins
You're spring to me, all things to me

Don't you know you're life, itself!
Like the leaf clings to the tree,

Oh, my darling, cling to me

For we're like creatures of the wind, and wild is the wind
Wild is the wind


David bowie - As the world falls down


There's such a sad love
Deep in your eyes.
A kind of pale jewel
Open and closed
Within your eyes.

I'll place the sky
Within your eyes.
There's such a fooled heart
Beatin' so fast In search of new dreams.
A love that will last
Within your heart.
I'll place the moon
Within your heart.
As the pain sweeps through,
Makes no sense for you.
Every thrill is gone.
Wasn't too much fun at all,
But I'll be there for you-ou-ou
As the world falls down.
Falling. Falling down. Falling in love.
I'll paint you mornings of gold.
I'll spin you Valentine evenings.
Though we're strangers 'til now,
We're choosing the path
Between the stars.
I'll leave my love
Between the stars.
As the pain sweeps through,
Makes no sense for you.
Every thrill is gone.
Wasn't too much fun at all,
But I'll be there for you-ou-ou
As the world falls down.
Falling
As the world falls down.
Falling
As the world falls down.
Falling.
Falling.
Falling.
Fa
lling in love
As the world falls down.

Y al final he acabado con "Wish you were here" de Pink Floyd.

Pink Floyd - Wish you were here

So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.

Can you tell a green field from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get you to trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?

Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange a walk on part in the war for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year,
Running over the same old ground.

What have you found? The same old fears.
Wish you were here.



...Y preguntándome es qué piensan estos artistazos cuando escriben cosas tan bonitas (y en por qué nadie nunca me ha escrito a mí nada así XD...)

Seguramente alguien habrá que me cante cosas tan bonitas... en la cara oculta de la Luna, ¿verdad? n____n

Monday, September 29, 2008

Calíope: Blanco y Plata

Calíope se despista y, por un momento, sigue la estela que ha visto pasar por el rabillo del ojo. Blanca y plateada dibuja ondas en el aire, danzando con el viento de forma coqueta y sinuosa, dejándose llevar y a la vez marcando el ritmo. Gira la cabeza y la sigue, sorteando coches y peatones, paseantes muy rápidos o demasiado lentos que no se percatan de su presencia.

Un salto, dos saltos; como Alicia persiguiendo al Conejo Blanco antes de caer por la madriguera, como Dorothy caminando sobre baldosas amarillas en busca del Mago de Oz. Comienza a sentir las gotas que empapan su rostro, ¿dónde dejó su paraguas? No importa, el fulgor danzante la tienta, la llama, le pide que vaya con él. Gira una esquina, y todo se vuelve cada vez más gris, resaltando sólo la plata de las ondas oníricas. Salen de la cabeza de alguien, éso es seguro.

Corre, esquiva, comienza a llover con fuerza y los rayos iluminan el cielo. El blanco la ciega, pero no es el blanco de la electricidad celestial, es otro tipo de fuerza divina.

Sobre una fuente, brazos abiertos, extiende sus alas y deja que el viento se lleve un millón de plumas. Algunas se aferran a su cabello, abrazándolo para no dejarlo jamás. Polvo de estrellas, polvo de hadas que salpica sus ojos ante el espectáculo de Arcadia y le incita a acercarse, a tomar su mano y a volar. Ante su cercanía, la mira, sonríe; y Calíope le devuelve la sonrisa para iluminar si cabe más el cielo relampagueante. La invita a que bailen juntos, lejos de las miradas de los humanos... Un pestañeo, a través del espejo... Vuelan lejos del suelo, un poco más cerca del sol.

Ha pasado un ángel, ¿lo viste tú?

Wednesday, September 24, 2008

When you were young...

Sonríe como si de verdad lo quisieras, al menos inténtalo para que se marquen sus señales en tu cara y recuerdes las sonrisas al ver sus marcas con el paso del tiempo.

Realmente es como lo que soñabas cuando eras muy pequeña, pero ése concepto de romanticismo es un arma de doble filo capaz de hacer más daño por el lado bueno que por el lado malo.

¿Merece la pena seguir manteniendo esa esperanza? La fe la perdiste hace ya mucho tiempo, ¿por qué mantener la esperanza?

Supongo que se debe a que la caminata es larga y solitaria, y ya no te merece la pena soñar... sólo merecen la pena las pesadillas....

Hace mucho que dejaste de esperar sentada al príncipe, y tomaste tú la espada para marchar a luchar campo abierto. No eres una princesa al uso, más bien lo eres al desuso...

Ahí está escondida en tu sombra, revoloteando con sus alas de cristal. Y es que ya no eres tú la que hablas, soy yo... el Hada de mis Pesadillas.

Tuesday, September 23, 2008

De dualismos conceptuales y arroces variados


Odio que la gente me diga primero una cosa y luego otra diferente; y desgraciadamente es algo que me ocurre con bastante frecuencia, sobre todo en casa.

"El trabajo que hiciste es estupendo", y a los cinco minutos es una mierda. "Qué bien que limpiaste el salón", pero al rato soy una vaga porque no hago nada. "Estás más delgada, qué tipito", y luego resulta que no, que me estoy poniendo como una vaca. "Todavía eres joven, no te preocupes"; y luego se me está pasando el arroz.

Creo que a los 26 es difícil de que se te pase el arroz de algo, por lo cual no comprendo esta actitud tan extraña no sólo por parte de mi madre, sino por parte de toda mi familia. ¿Preferíais que a los 23 hubiera estado ya viviendo con mi novio en una casa y embarazada? ¿O éso es demasiado joven? ¿Es tan importante una diferencia de tres años? ¿O de seis? ¿Y si son diez, eh? ¿Por qué todo el mundo tiene la jodida manía de correr tanto? Con lo bonito que es exprimir cada momento de esta vida al máximo, que sólo es una y hay que aprovecharla...

Según la psicología sistémica, si tuviera el factor genético a estas alturas sería o bien una esquizofrénica, o una anoréxica/bulímica, o una persona con . ¿No es exhausto que uno nunca sa lo suficientemente bueno para sus padres? En mi caso es frustrante, porque primero me dice que sí, soy buena y de sobra... pero luego no, no levanto ni dos palmos del suelo...

Menos mal que hace años dejé de escuchar este tipo de cosas... y cuando suenan a mi alrededor, sólo escucho el sonido de guitarras eléctricas....

Thursday, September 18, 2008

Fisiología sentimental.

"En los lóbulos parietales se desarrolla el sistema emocional y el sistema valorativo. El sistema emocional esta en las 2 amígdalas cerebrales (situadas cada una detrás del ojo, a una profundidad de aproximadamente 5cm), en estas están todas las emociones que tenemos y que damos cuando algo o alguien interfiere en la actividad que este haciendo en el exterior. Por otra parte esta el sistema valorativo, este es la relación que existe entre los lóbulos prefrontales (que como su nombre lo indica esta atrás de la frente) y las amígdalas cerebrales, esa relación "física" se llama hipocampo."

Fuente: Wikipedia (tags: Cerebro)


¿No es absurdo que nuestro sistema emocional se pueda resumir en una frase tan estúpida como es "Te quiero con la amígdala cerebral"? Pues según parece, así sucede... pero -me pregunto yo-, ¿no es demasiado reduccionista limitar nuestras emociones y sentimientos a un mero cúmulo de reacciones químicas, expulsiones hormonales a través de glándulas cerebrales y descargas eléctricas? Encuentro notablemente romántico el concepto de las descargas, ya que aveces es lo que sentimos ante la presencia de algo/alguien que "nos hace sentir" (y oh, adoro el chasquido que se escucha en mi cabeza en esas situaciones, casi como si saltaran los plomos de la emoción); pero a veces el querer hacerlo todo a través del Santo Métiodo Científico resulta exasperante.

Supongo que es éso lo que me hizo replantearme todo lo que tiene que ver con mi carrera (Psicología), una "ciencia" inexacta donde se pretende pragmatizar dicho método sin ton ni son; donde se olvida que antes de los microscopios y electrodos existía un "Siento una presión en el pecho, una tristeza inexplicable, tengo roto el corazón"; donde a veces parecen olvidar que tratas con otra persona, no con un conejillo de indias parlanchín.

No defiendo el psicoanálisis, pero creo que un buen psicólogo debe de empezar por conocerse a sí mismo para ser capaz de comprender a los demás. "Nadie mejor que un loco para entender a otro loco", siempre me he dicho. Porque, al fin de cuentas, ¿no hay que estar mu loco para vivir en el mundo que nos rodea? ¿Acaso no son los locos otra cosa que soñadores diurnos? Por supuesto, hablo de una locura sin base fisiológica, es decir, nada de enfermedades mentales... ¿Acaso no es esa locura la que me hace vibrar al sentir (repito, SENTIR) una canción?

Una vieja canción de Kula Shaker rezaba: "Escucho el sonido de la batería en una melodía... sé que el momento ha llegado..." las descargas comienzan a sucederse en repetición contínua en mi cerebro, erizando el alma... sintiendo toda su armonía y perfección.

¿Reduccionismo fisiológico? Por favor...

I hear the sounds of drums....

Sentir que te duele.

A veces escuchas algo, y sientes, sientes con tanta fuerza que te duele, quieres arrancarte los tímpanos y el corazón para dejar de sentirlo... Quieres gritar tan, tan fuerte que esperas que te oigan hasta tus antepasados, gritar al son de su letra, de sus acordes... arrancar ese nudo de tu garganta para espantar a los pájaros de más de cien kilómetros a la redonda...

Duele, duele mucho, pero no puedes dejar de escucharlo, no puedes dejar de cantarlo a gritos, entre susurros... sientes que te duele, y te gusta ese dolor.

Monday, September 15, 2008

Calíope: Pequeña introducción a la futura reflexión sobre el dolor.


- ¿Qué ves cuando miras mis ojos?

Oniros la mira fijamente, sin pestañear, escudriñando dentro de esos ojos verdes que lo traspasan desde la otra punta de la mesa.

- Veo esperanza - contesta.
- No seas estúpido, ¿lo dices por el color?
- No, lo digo por el brillo que desprenden, pequeña zorrita arrogante - sonríe pícaramente -; a veces te crees muy importante, ¿eh?

Calíope chasquea la lengua y sonríe al mirar a Oniros, siempre sabe dar en el clavo. Se levanta de su asiento, colocándose justo frente a él, y levanta la pierna hasta apoyar el pie sobre su pecho, tomando una pose sensual y amenazante a la vez. Ahora están jugando al mismo juego, y sabe que a él le encanta. A ella siempre se le ha dado bien apretar determinadas tuercas...

- Esta zorrita es una princesa, no lo olvides nunca, maldito lacayo...

Una vez mas mueve sus labios para decir su nombre, con serenidad, con parsimonia....Provocando descargas eléctricas en el ambiente.

Ca - lí - o - pe...

Acto seguido, la tira sobre la mesa. Ése mágico momento.
__________________________

¿En qué momento descubrí que el placer y el dolor podían ir unidos de la mano? ¿En qué momento me hice adicta a esa adrenalina, a esos impulsos de serotonina que provocan descargas en mi cuerpo? ¿A la electricidad orgánica que es capaz de erizar cada milímetro de mi piel?

¿Es eso bueno o malo? La pregunta a veces asoma por mi cabeza, y yo le insto a callarse y volver a su rincón. No es bueno ni malo, me hace feliz y punto.

No lo recuerdo, pero siempre hay una correa, una cadena o algo cerca de mí que me susurra lo que soy, que me recuerda que ésa sensación está aquí... Para quedarse.

Interesante combinación, ¿hasta dónde somos capaces de llegar las hadas?

Wednesday, September 10, 2008

Teorías cromáticas acerca de la vida.


Patrick Wolf - Overture

Siempre he tenido la teoría de que los niños diferencian más colores que los adultos; que éstos van perdiendo su capacidad de apreciar la belleza y magia del entorno a medida que van creciendo y tropezando con la vida una y otra vez... perder la luminosidad y el brillo en los ojos, ser incapaces de recordar los juegos infantiles en los que éramos bucaneros, ladrones de guante blanco, viajeros interestelares, magos medievales... trabajar, dormir, ahorrar, comprar una casa... ésas tareas y preocupaciones nos obligan a abandonar el mundo de hadas, Avalon, Nunca Jamás, Fantasía, Wonderland, el centro del Laberinto y todos esos lugares en los que nuestra imaginación crece y crece... al disminuir ésta, nos hacemos más y más mayores, más grises, más de un mismo color. La luz se vuelve tenue, y nos cuesta más ver la diferencia de los vivos colores que nos rodean...

Pero hay un pequeño sector que no todo el mundo es capaz de ver y reconocer; un pequeño sector de gente adulta que todavía tiene ese brillo en los ojos y miran al cielo soñando, en silencio, con poder volar... barcos piratas que vuelan, dragones que escupen fuego y nos cuentas historias de antes de que la Tierra fuera la Tierra; hadas que, a escondidas, roban los granos de arena que Sandman nos deja sobre los ojos antes de irnos a dormir.

Nosotros, los Niños Perdidos, los niños malos de los cuentos, somos aquellos que vemos un mundo en blanco y negro, lleno de color y escalas de grises; armónicos, puros, brillantes, arrebatadores, capaces de emocionarnos. Oímos la música más allá de los ultrasonidos, nos palpita en el pecho, retumbando en nuestras cajas torácicas, y nos hace llorar.

Nosotros, los Niños Perdidos, los que soñamos con historias que nos llegan más allá de los confines de la luz.

Hijos de los hijos del Sol.

Los Niños Perdidos que aguardan extender sus alas para volar.

Tuesday, September 09, 2008

Turnedo

Iván Ferreiro - Turnedo

Turnedo es una canción que habla de rencores y de lo que sentimos cuando nos abandonas, pero ¿alguien la ha escuchado alguna vez desde el otro punto de vista, es decir, desde el que se marcha? ¿Alguien se ve reflejado con aquella persona que pasea por la playa bajo la lluvia, aquella que grita que el otro no es capaz de quedarse? ¿Alguien que no quiere que lo quieran, sólo quieren que lo abracen...?

Nunca me he sentido así del todo, pero es algo en lo que pienso a menudo. Indudablemente, el que se marcha suele sufrir menos que el que se queda... pero nadie tiene en cuenta nunca sus sentimientos, ya que es "el malo" de la película.

Me han dejado muchas veces (con motivos, sin motivos aparentes... como a tod@s), y al escuchar Turnedo, veo los rostros de todas esas personas; y es tal vez por ello que no siento rencor, porque sé ponerme en el lugar del otro. Dolor, pena, dudas... pero rencor... ¿para qué?.

El rencor te ayuda a sobrevivir algún tiempo, pero no alimenta una vida; la vida hay que llenarla con otro tipo de sentimientos... amor, odio, esperanza, alegría, tristeza... pero no con rencor.

Creo que ya se ha dicho por ahí... yo quiero que me abracen, que de querer y lo demás ya me encargaré yo... voy sobrada de esos sentimientos.

Thursday, September 04, 2008

Divagaciones

Blanco sobre blanco, es una expresión que utilizaba cuando de pequeña veía a mi abuela pintar todos los años la casa, 'encalar', como se suele decir por aquí abajo. Luego es una expresión que comencé a aplicar a mí misma a la par que iba creciendo, pintaba mi propio lienzo 'blanco sobre blanco' cada vez que un pequeño error de pulso hacía que no me cuadraran las líneas, y vuelta a empezar a pintar. Con el tiempo descubrí que era mejor dejar esas líneas mal dibujadas, para mirarlas y recordarlas siempre que le echara un vistazo al cuadro de mi vida, que se supone bonito con sus imperfecciones, como todos los cuadros de todas las personas.

Y de pronto, tengo 26 años, casi 27 en 3 meses. Miro mi cuadro y no sé qué es lo que veo. ¿Me gusta, me disgusta? No, simplemente me es indiferente. Creo que es un lienzo muy pequeño para lo "grande" que yo soy; no puedo dibujar líneas correctamente en él. He desdoblado un trozo de la parte de atrás para agrandarlo, y en ese espacio han aparecido pequeños puntitos que me piden sonrientes que gaste en ellos pinturas. Mis pequeñas estrellas brillantes, mis pequeños puntos saltarines, me observáis desde un retazo del lienzo que está casi sin dibujar, junto a otros pequeños puntitos aún poco visibles... pero tengo miedo a seguir dibujando y expandir esta pintura ya de por sí extraña; siempre he sido valiente a la hora de dar brochazos, y el dibujar con precisión ahora me es muy difícil... además, me da tanto miedo a que vean el cuadro... lo más curioso es que lo quiero enseñar, ¿sabeis?

Si no tengo cadenas y anclajes... ¿de qué tengo miedo? Es una agorafobia repentina que me asalta, pero me da igual. Voy a echar a volar.

Wednesday, September 03, 2008

Calíope: Nudos y Efectos Mariposa.

Su madre siempre le contaba cuando era pequeña que el abuelo había sido marinero de joven, y por eso era capaz de realizar tantos nudos como imaginara, para atar cualquier cosa. También le contaba que, en sus años de marino, tuvo que enfrentarse a muchas tormentas tropicales mientras navegaba alrededor del mundo; y que muchas de esas tormentas habían sido provocadas por el simple aleteo de una mariposa. Así, con tan sólo 5 años, tuvo su primer contacto con una simplificada Teoría del Caos.

Con el paso de los años se preguntó si su abuelo era también capaz de realizar nudos con las entrañas de las personas, porque si era así, ella quería aprender a hacerlos... No se explicaba otra forma de llevar a cabo su venganza contra todos aquellos que anudaban su estómago sin ton ni son, removiendo su mundo, poniéndolo boca abajo, boca arriba... Sintiendo náuseas al verlos aparecer. Uno tras otro se lo había hecho, y al final siempre tenía que introducir sus manos dentro de sí misma para deshacer en entuerto, la devastación.

Y mientras, el batir de las alas de la mariposa la seguía allá donde fuera, rememorando las palabras oídas en su infancia..."El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo"... Ella trataba de hacerse oír, bien fuerte, para que en el otro lado del mundo la oyeran también... ¿Pero era allí donde la debían de oír?

Fe y esperanza en el Efecto Mariposa. Esperaba impaciente el Maelstorm, el torbellino... la tempestad.

Friday, August 29, 2008

Nº 0

Con cariño y amooooooooooooooor....



Y más grandeeeeeee, para que la veas con detalle... ;P

Grandeeeeeee

Y sep, tengo más... pero yo no le hago fotos a mis estanterías XDDDDD

Sunday, August 17, 2008

Winning days


The Vines - Winning Days

Días de gloria sin sentido que te dejan adormilado entre el claroscuro de la tarde, viendo cómo los rayos del sol van decayendo en una espiral infinita hasta que la luna roba las últimas caricias de un día estival.

Los hijos del Sol te llevan de la mano por caminos inesperados, inexplorados, aventureros dentro de la oscuridad...

Ya me lo dijo una vez, y ahora sé que Oniros sonríe con sonrisas cómplices, desde la cara oculta de la luna, desde donde me espera desde hace tanto tiempo que ya casi ni me acuerdo, bebiendo bourbon mientras suena la misma canción una y otra vez... recordando a esa niña que saltaba sobre una cama sin hacer, con su pelo alborotado y un vestido negro... ¿de verdad todavía piensas en mí así, Oniros?

Los días de gloria se fueron, pero ¿quién los quiere?

A mí personalmente siempre me dieron igual...

Saturday, August 09, 2008

El juego del teléfono roto y otras historias inverosímiles pero reales.

Biffy Clyro - As Dust Dances

¿Os ha ocurrido alguna vez algo que suena inverosímil, pero es simple y real como la vida misma? A mí sí, recientemente una chorrada así de gorda a acabado con 6 años de amistad y más con determinadas personas de mi vida. Y es estúpido correr a explicarles nada, porque ahora no quieren escuchar nada de mi persona.

Una persona hace un comentario a otra. Al cabo de dos semanas, la segunda persona habla con una tercera, omitiendo parte de la información o cambiándola por razones obvias, es decir, se te olvidan esos detalles (algo frecuente y normal); la tercera persona habla con la cuarta, que tiene bastante relación con la primera; se cabrea ante esa información errónea que recibe y deja de hablar al sujeto nº 1.

El sujeto nº 4 debería de haber sido más coherente, más maduro, más mil cosas; y haber hablado con el sujeto nº 1, ¿verdad...?

Pues no lo hizo. Y ahora, al cabo de un mes, yo, el sujeto nº 1, descubro la razón del enfado... pero ¿sabes? No tengo culpa de que la gente malinterprete conversaciones de pasado medio mes, y me considero alguien con quien se puede dialogar... algo que tú desde luego no eres, o eso me has demostrado tras semejante tontería.

Y a pesar de seguir sintiendo lo mismo por ti, cosa bastante increíble después de todo... bueno, de pronto siento un pequeño "crack" dentro de mí. Y, de pronto, me da igual todo lo que pueda pasar; odio a las personas que no tienen agallas para solucionar las cosas y dar la cara. Con lo que podríamos habernos reído de todo esto... y tú vas y actúas así.

Soy mayorcita para jugar a juegos de niñatos como el teléfono roto. Y todos me habéis demostrado que a vosotros todavía os va. Pasadlo bien jugando entonces.

PD: Si lee esto quien esté lanzando falsos rumores y encima diciendo que salen de mi boca (porque seguro que me lees, ya que serás una persona que realmente SÍ cotillea en la vida de los demás), por favor, vete a la mierda. Yo no tengo que tener envidia de algo que realmente me importa... ¿nada?
Gracias.

Thursday, August 07, 2008

And the answer is...

Y de lo que hablaba en mi fotolog era de la.... ¡¡Hipocresía, muy bien!!

Podría poner fotos de mucha gente hipócrita, pero para qué.
Podría soltar una bomba, pero para qué... bueno, no puede que la suelte más tarde, me lo voy a pensar.

Wednesday, August 06, 2008

Calíope: Sinapsis y piedras


“(…) Sinapsis recurrentes que marcan los caminos eléctricos y químicos en el cerebro, autovías de información internas que activan una u otra emoción. Hay caminos mejor asfaltados que otros, y por lo tanto, destinos más o menos accesibles para mi subconsciente, que con un ligero toque de varita mágica, enciende o apaga determinados interruptores. Es posible que con entrenamiento lograra encender con más facilidad los que están situados más altos, aquellos con el nombre de “Felicidad” o “Positividad”, que me resultan tan inalcanzables debido a que mi escalera sináptica no es tan alta… ¿O tal vez no? ¿Realmente somos capaces de controlar nuestras emociones o, por el contrario, somos seres viscerales incapaces de contener un brote de vómito emocional? ¿Cómo de positivos o negativos pueden llegar a ser estos brotes? ¿Es bueno soltarlos o, por el contrario, es necesario guardarlos bajo el velo y la armadura que creemos irrompible? ¿Es de verdad tan irrompible… o por el contrario, es de lo cual nos queremos autoconvencer? (…)”
 
Nessa volvió a leer éste último párrafo un par de veces más. Sin duda alguna, no tenía ni idea de cómo terminar su trabajo sobre depresiones y alteraciones del estado del ánimo para la asignatura de Psicología Médica. De hecho, le resultaba vulgar el pensar que una depresión o cualquier alteración anímica dependiera tan sólo de unos circuitos cerebrales… ¿Acaso no había gente extremadamente feliz que, de pronto y debido a causas externas, habían sufrido depresiones? Sí, lo de siempre, “sólo unos casos”… Pero existían, ¿verdad? ¿No tenía eso ningún significado para la comunidad científica? Maldito método, siempre tan pragmático y obsoleto… 
Miró su reloj… Las siete y veintisiete… Un escalofrío repentino le recorrió la espalda, empañando su campo visual. Sintió poco a poco cómo el suelo se desvanecía bajo sus pies… “¿Otra vez?”, masculló para sus adentros mientras caía, cegada por luces rojas y azules en una oscuridad absoluta; dos ideas bastante disonantes para encontrarse en un lugar brillante y tan negro a la vez. 
Fue escupida de nuevo en ese páramo mágico y extraño que nunca lograba encontrar. ¿Qué lugar era ése al que siempre iba a su encuentro? El deja vu cada vez era más patente… ¿En qué vida vivió allí? ¿Dónde? ¿Con quién…? ¿Acaso con él? ¿Cruzando el puente de piedra…? 
Un momento, ¿de dónde había salido ése puente de piedra? En los años que llevaba soñando con aquel lugar, nunca lo había visto. Se acercó con cautela a observar su estructura fría y antigua a la par que resistente; en el suelo había marcado un número con caracteres romanos… “XIII”
- ¿Trece? – se preguntó en voz alta.
- Trece años son los que has tardado en llegar hasta aquí, Calíope.

Allí estaba, al otro lado del puente; frío, sereno. El cabello destartalado, como siempre, el semblante blanco, los ojos vidriosos fijos en ella. 
- ¿Trece años?
- Comenzaste a soñar con éste bosque a los diez, ¿no lo recuerdas?
- Sí, pero no sé si el haber tardado trece años para llegar a un puente de piedra es algo positivo o negativo, la verdad. Me hace pensar que soy bastante lenta…
- Bueno – distingue una media sonrisa en su rostro -, otras veces has tardado muchísimo más. De hecho, me sorprende que estés aquí tan pronto. Ha habido vidas en las que ni siquiera habías llegado hasta aquí, muy a mi pesar… Así que la respuesta es sí, es algo muy positivo.

Da unos pasos y comienza a caminar hacia ella a través de la estructura de piedra. Ella, sin embargo, permanece inmóvil. 
- ¿Y qué significa el que haya tardado tan poco?
- Que despertaste hace quince años muy precozmente, pero ese hecho ha permitido que hoy podamos estar aquí.
- No sé dónde estoy – contesta mirando a su alrededor -. Siempre me ha sido familiar este lugar carbonizado; es hermoso y aterrador a la vez… Me siento en casa.
- Era nuestra casa. Estás en casa.

Son esas palabras las que susurra en su oído, cn dulzura. La toma suavemente por la mejilla derecha, y la besa. Ella cierra los ojos, y sólo escucha su respiración y su presión sanguínea, a punto de explotar. Sí, por fin, había llegado a casa…

Abrió los ojos de golpe para descubrirse en el suelo de su habitación… ¿Acaso se había vuelto a quedar dormida de pronto? Se levantó y miró el reloj automáticamente… Las siete y veintisiete. Maldito Oniros juguetón, ¿por qué siempre le mostraba retazos?
Advirtió un parpadeo en su móvil, y comprobó que tenía un nuevo mensaje de texto. “Vamos al TCTCBN, te vienes?”. Puto Logan, siempre pensando en fiestas…. Y encima era uno de sus profesores… Desde luego, así va el servicio médico inglés…

*Imagen de Kunameko

Tuesday, August 05, 2008

Calíope: Qué más da la eternidad.



Biffy Clyro - Mountains


"No importa cuán lejos estemos el uno del otro. No importa si no vuelve a salir el sol, da igual si revienta la luna y las mareas no vuelven a su lugar correspondiente... Tu esencia está en mí, igual que en ti está la mía. Llevo siglos buscándote, vidas vividas y perecidas para encontrarte... Y por fin volvemos a estar juntos. Calíope, mi Calíope... ¿Qué mas da unos miles de kilómetros cuando te he buscado una eternidad?"

Un bosque carbonizado, con bruma gris que se levanta desde el suelo y se eleva hasta los confines del cielo, guardando con anhelo los secretos enmarcados en este paisaje dantesco del más allá... ¿Dónde está? ¿Qué lugar es ése que se repite constantemente en sueños? ¿Y por qué él siempre le enseña cosas? ¿Por qué le dice esas palabras? Cuando llega el sol, nunca recuerda su nombre, ni su rostro, pero siente su olor impregnado en su piel, su respiración en la nuca... ¿Cuándo llegará a arrancarla de esta burda y aburrida realidad que la tiene atrapada?

Nessa despierta, sobresaltada. Otra vez él... Al menos nada ha salido ardiendo en esta ocasión...

Excepto algo en su interior.

Sunday, August 03, 2008

Crueldad

Placebo - Without you I'm nothing

Adoro tu crueldad, es tan dulce que me quita el aliento y sólo me hace echarte más de menos.

El agotamiento empieza a ser insoportable. Al cabo del día pienso en ti mil veces, y mil veces que tengo que gritarme "No" para mis adentros. Es agotador, agotaría a cualquiera. Yo ya no sé cómo seguir hacia delante... y lo hago, no sé cómo pero lo hago.

Odio echarte de menos. Lo odio con todas mis fuerzas. Odio añorarte en la distancia, sabiendo que a tan sólo 10 minutos estás ahí.
Ojalá no te echara de menos, ojalá nunca hubiera sentido esto que siento por ti. Pero, oh, vaya... no puedo planificar lo que siento.

Todavía me pregunto si tan feo es lo que siento que no lo quieres. Todavía me pregunto qué te hice para que me trataras así; yo debería de tratarte igual por lo que me hiciste tú.

Quiero odiarte y no puedo. Y por mucho que hagas, por mucho daño que quieras hacerme... no se consigue ése efecto.
Algo estamos haciendo mal, los dos.

¿Tan feo es? Tu crueldad también es fea... pero me encanta. Soy adicta a ella, a tus palabras, a tus golpes, a tus mentiras y engaños, a tu olor.

Y todo lo que escribo aquí es pura sinceridad...
Me miro al espejo y trato de mentirme, pero soy incapaz de creerme ni mis propias mentiras...

Y tú nunca leerás esto...

Thursday, July 31, 2008

Calíope: Animal herido.


- Estoy cansada, dolida, herida. Soy un animal al que han atacado y ahora se retuerce de dolor... ¿No dicen que es cuando los predadores son más peligrosos, cuando están heridos? Pues así estoy yo.
- No exageres.
- Para ti nunca es importante - miré a Oniros con reproche -. Nunca es importante nada de lo que diga o haga, sólo te interesa tu ego personal, el crecerte sin importar a quién pisar, el ser superior sin tener en cuenta mis sentimientos. Ya lo has hecho antes.
- Yo siempre tengo en cuenta tus sentimientos.
- Mentira. Demuéstralo.
- No es algo que se pueda demostrar así como así.
- Te quiero.

Silencio. Uno, dos tres, cuatro, cinco.

- Y a ti parece darte igual - continúo.
- No me da igual... - contesta él, alargando las palabras.
- Tú me buscaste.
- Tú te dejaste encontrar - reprocha.
- Tal vez quería dejarme encontrar por ti. Tal vez quería dar una oportunidad de intentar algo diferente con alguien diferente. Alguien con quien no tenía miedo de ser como soy en realidad, alguien con quien me mostré tal y como soy desde el principio, por mucho que lo niegues. Y tú, sin embargo, te comportas así.
- Nessa, no me van las peleas de enamorados.
- No estoy enamorada de ti. Y no me llames Nessa, maldito gilipollas.
- Es tu nombre.
- No el que tú usas para mí. Quiero oírtelo decir.

Silencio. Otra vez.

"Me miras, me traspasas, siento cómo me desnudas con la mirada, cómo ves mis entrañas, capa por capa, molécula a molécula. Quiero oírtelo decir, para que todo esto acabe de una vez, para poder vomitar todo lo que llevo dentro y me sienta mal." Se acerca, decidido, y entonces ella siente miedo. "¿Tal vez no debí decir todo aquello? ¿Por qué no soy capaz de mentir, sobre todo a él?" Más cerca, más cerca. Sonríe. Se aproxima a su cuello, respira junto a él, sube un poco y susurra en su oído.

- Calíope, mi Calíope.

Las musas revolotean y se ríen... Quién les iba a decir que su reina caería presa de las ondas oníricas infinitas y en forma de espiral.

Ahora, ¿cómo escapar? 

"Llevo tanto tiempo intentándolo..."

Calíope: Olvidos

Estremeciéndose, las gotas caen por su espalda como témpanos fríos de hielo. "Ojalá nunca llegue la primavera", se repite una y otra vez, "Ojalá siempre sea invierno..."

- El tiempo ha de pasar para todo y todos; ten en cuenta que es lo único que pasa y siempre permanece.
- Ya, pero no me gusta. Ojalá se detuviera para siempre en un día lluvioso... Ya sé que ahora me dirás el típico tópico de "No llueve eternamente", pero es algo que nunca aceptaré.
- Tendrás que hacerlo.

"Es cierto. Pero sigo negándome ése placer, esa derrota, ése rescoldo de cordura que aún me queda. Sólo quiero correr, marcharme lejos y olvidar para olvidar... ¿Cuál es el secreto para hacerlo? ¿Por qué unos pueden con tanta facilidad y otros, sin embargo, no podemos olvidar?"

- ...Algún día nos iremos ambos lejos, tan lejos que ni las estrellas podrán encontrarnos - susurra, cerrando los ojos -. Y entonces todos nos olvidarán.

- Todos los que triunfaron y consiguieron lo que querían sonaron al principio prepotentes- replica él, con su voz profunda -. Recuérdalo cuando estés arriba... Nunca lo olvides, es lo único que en ti debe permanecer de mí.

Tuesday, July 29, 2008

Calíope: Fuego

- Puedes crear lo que desees. Puedes hacer fluir el oro de tus manos, puedes beber hidromiel de las rocas desnudas. Ante la tempestad, resguardarte del viento y la lluvia; ante el sol, llamar a la tormenta. Hablar con los señores de los yermos desiertos de Estigia. Cuando tengas frío, crear fuego de la nada - dicho esto, la palma de su mano comenzó a arder -, y sentirte como lo que eres: una diosa que ve más allá de la vida y la muerte.

Calíope pestañea, pero no se inmuta. Extiende la palma de su mano mientras que Oniros, con delicadeza, toma el fuego y lo posa con extremo cuidado y ternura entre sus dedos. Es incandescente, no quema, casi le da frío, un frío que recorre toda su espina, todos los nervios ventrales y dorsales, ascendentes, descendentes. El cerebelo comienza a mandar señales, y siente que su sentido del equilibrio flaquea por unos instante. Su corteza comienza a cambiar, y las neuronas liberan neurotransmisores y descargas eléctricas más rápido de lo normal. El diencéfalo se dispara... ¿Acaso es amor?

La llama tiembla, mengua, suspira... Y de pronto se descontrola, comenzando a arder con una fuerza amenazadora. Pero Calíope no tiene miedo al fuego ni a ninguno de los elementos. No teme a la muerte, y mucho menos a la vida... Al fin de cuentas, éso es lo más peligroso, vivir en este mundo, caminar por los renglones del paraíso perdido creados hace millones de años para ser algo imperfectamente perfecto.


- Nessa... ¡Nessa!

Diana abraza a su hija, que tose un par de veces y respira con dificultad. Gerard sofoca el fuego de la mesita de noche... Adiós a los apuntes y uno de sus libros de anatomía, pero sólo ha sido un susto... Podría haber perdido mucho más... Pero, realmente, ¿son conscientes de lo que acaban de perder?

- ¿Ves? Te lo dije... - masculla Diana en tono de reproche -... Era muy pequeña para tus juegos, y ahora hace esto con 14 años... ¿Qué será capaz de hacer con el tiempo?
- Seré una musa, una diosa que ve más allá de cualquier velo... éso dijo él.

Gerard y Diana miran a su hija. Se equivocaban, no la acababan de perder... Ambos se miraron confusos: ¿cuándo la perdieron?

Oniros ríe en la lejanía, en las sombras de Estigia. 

"Ya entonces te veía y soñaba contigo. Y tú siempre susurrabas lascivamente en mi oído ésa palabra que me hace estremecer, esas que cuando dices hoy día provocan orgasmos en mi cerebro."

Ca-lí-o-pe...

"Ya estaba despierta, pero tardé diez años en encontrarte. Diez años practicando mis dones en soledad, diez años deseando sentir tu lengua sobre mi piel.

¿Cuándo me convertí en ésto?"

Calíope: Rojo rubí

Contoneándose, bailando entre las sombras, flashes de luz y Lágrimas de San Lorenzo; un movimiento, otro, y otro... Susurrando palabras sin llegar a pronunciarla, bailando sola con los espectros de la muerte... Calíope suspira, emocionada; escucha sus palabras, siente el frío de sus latidos, la humedad de sus transparentes lenguas sobre su espalda, los latigazos obscenos de sus inertes manos... Y no se arrepiente de nada en absoluto, de nada de lo que ha podido decir, de nada de lo que ha podido hacer.

Jamás pensó que bailar con un escalpelo en sus manos fuera tan enriquecedor, que cortar la carne produjera tanto placer... Carne humana que desearía llevarse a sus labios y comer... Pero aún no sentía predilección especial por el canibalismo y ése tipo de filias culinarias.

"¿O tal vez sí?"

"No me tientes, Oniros, o sólo querré morder lo que hay bajo tu piel, aquello que existe dentro de ti, aquello que ansío, entre jadeos, cada vez que te siento cerca de mi nuca; cada vez que muerdes mi cuello y te apoderas de mi ser. Podré entonces crear figuras vivas de materia inerte, podré entonces ver más allá de todos los velos, sentir lo que hay al otro lado, oler la humedad que allí se acumula, expectante de ser respirada por mi cuerpo."

¿Dónde quedaron las grandes esperanzas, dónde se ocultan los pequeños sueños?

"Un corte más del bisturí, unas pinzas... ahí, en tu rubí rojo guardado en el pecho. Justo ahí está lo que más deseo lamer."

Algún día viviremos en un mundo rojo rubí, y entonces oh, todo será tan bonito... tan bonito y tan vacío que no nos hará falta nada más.

Thursday, July 24, 2008

Calíope: Sobre una chica.

- A veces sentía la necesidad de pincharme, pero no de pincharme en el sentido de drogas y estupefacientes... Sencillamente cogía un imperdible y lo clavaba en mi brazo hasta que sentía dolor. O cogía un cuchillo y jugaba a clavarlo entre los dedos de la mano. Me fascinaban las cosas punzantes, y el fuego... Hacía pequeñas hogueras en ceniceros de casa.

Escucharse decir esas palabras le daban escalofríos. ¿Qué clase de infancia había vivido? ¿Qué le había inspirado ser así? ¿Ella misma, acaso? Sus padres le habían dado amor de sobra, a veces a su manera; y nunca tuvo necesidad de nada a pesar de haber vivido momentos difíciles en casa. ¿Por qué era así, qué le había influenciado tanto para acabar convirtiéndose en lo que es?

- No te martirices - dijo Oniros mientras la abrazaba -. Todos tenemos ése tipo de momentos. Yo los tengo incluso ahora... Tú me los inspiras.

¿Realmente era cierto? ¿Por qué era capaz de inspirar, por qué era capaz de crear esa magia envolvente a su alrededor? Según él, algunos tienen ese don de hacer soñar con el pestañear de sus ojos, con el olor que queda impregnado en sus cuellos; el sabor a herrumbre de sus labios. ¿Realmente ella era así? Si era cierto, nunca nadie se lo había dicho... 
Claro, a las musas no se les dice esas cosas; y es una pena, porque así podrían esforzarse mejor en cumplir su misión y, tal vez, ser más felices.

Pero, ¿qué inspira a una musa entonces? ¿Son capaces de ser inspiradas por algo o alguien, tal vez por aquel al que inspirarán la próxima vez que nazcan? ¿O sueñan con aquellos a los que ya inspiraron en otra vida?

- ¿Con qué sueñan las musas, Calíope?

Esa pregunta retumbaba con eco dentro de su cabeza...

Y la respuesta era simple.

Tú.

Thursday, July 17, 2008

Calíope: Castillos de naipes




El humo ascendía formando espirales hacia el techo de la habitación y, misteriosamente, no se mezclaba con el aire del resto de la estancia. Desde la cama, tumbada, veía todo el proceso de formación y muerte de una espiral tras otra, y otra, y otra... "Es increíble como todo nace y muere, y renace, y vuelve a morir... ¿Estamos todos abocados a ese fin?" No importaba, la belleza del humo la embelesaba de tal manera que no le hubiera importado venderlo de verdad; si el humo se vendiera embotellado, ella tendría cientos de botellas llenas de esas espirales grisáceas que tanta belleza crean... Que tanta muerte pueden causar... Se asemejaban a los castillos de naipes, ésos que vas montando poco a poco, creando algo hermoso para luego acabar derrumbando, a veces con una bocanada de humo proveniente de un cigarro.

"Pero no puedo vender humo" pensó para sí misma mientras encendía de nuevo el cigarro mágico y le daba unas caladas; "Sólo puedo venderme a mí... Sólo soy esto, lo que ves... No tengo ni un castillo de naipes donde reinar, sólo soy energía viva y muerta a la vez... Sólo puedo vender lo que hay aquí".

- Y me gusta mirar lo que he comprado.

Sonreía. Oniros dando en el clavo, cabalgando más allá de los neurotransmisores, más rápido que las sinapsis eléctricas, descargas liberadoras de endorfinas... Oniros, dulce como la hidromiel de los dioses; amargo como las derrotas...

Espirales que se perdían en la infinidad de la nada, naciendo, creciendo, muriendo. El ciclo de la vida en algo tan inerte que no se puede tocar. Castillos de naipes derrumbándose y creciendo de nuevo sobre la nada. 

"Castillos de naipes que me traen a la memoria el recuerdo de tu humo, de tu olor."

Wednesday, July 16, 2008

Turistas

http://www.goear.com/listen.php?v=81fa094

Las voces gritaban dentro de su cabeza, y le impedían pensar con claridad. Susurros, suspiros, gemidos y gritos; ¿placer, dolor...? ¿Quién podía discernirlos?

Calles desconocidas y su imagen reflejada en todos los espejos, en los escaparates, en las tétricas luces de los vagones de metro. Como un fantasma, como si nadie más pudiera verlo... de hecho, ¿podían hacerlo? ¿O sólo era su imaginación?

Y de pronto, un silencio.

Yo no quería sustituir nada, ni hacer olvidar el pasado. Los fantasmas de cada uno teníamos que superarlos por nuestra cuenta; y cuando estuvieran superados, sólo entonces, tal vez podríamos sonreír. Sólo quería tenderte la mano y que estuvieras tumbado, a mi lado, hasta que saliera el sol. Decirte cosas horrible al oído, esas que ayudan a no pensar, pero no a olvidar. Amar ese dolor que nos rodeaba a ambos. Nunca traspasar la frontera del velo, aunque lo había hecho sin darme cuenta.

Lo único que podía pensar con claridad era que sí, ella era una turista en esta ciudad. Y que lo añoraba. Y que lo quería.
Pero despacio, pequeño.
Despacio.

Sunday, July 13, 2008

Quiero tener un botón de borrado, que me haga por fin ser una maldita replicante de verdad.
No quiero sentir. Sencillamente no quiero ese "don" que me dicen que tengo, esa cosa llamada empatía, esa cosa que es enamorarse de los bordillos.
Sentir, sentir tan fuerte que crees que te vas a morir de lo hinchado que tienes el pecho.

No lo quiero, ¡gracias!, pueden pasar a por ello cuando gusten.

... esperaré subida en la barra bailando, Dan.

Friday, July 11, 2008

A través de los confines del cielo sólo puedo ver todo lo que te dije y sentía, todo lo que me gusta de ti y de mí. Todo lo que no quería y quería, lo que me gusta susurrar.

Mirad, el dolor ya es ta hermoso que me deja el abdomen al descubierto, y podéis jugar con mis órganos. Permitidme que arranque el corazón y lo entierre, para que nadie lo encuentre, para que nadie lo vea.

Solo intento ser como soy, sin velos.

A pesar de todo el daño no puedo evitar sentirte cada día más dentro de mí. ¿Qué me has dado? ¿Qué he hecho?

Y todo lo que tengo que ofrecer a cambio sólo soy yo. ¿No os es suficiente?

Y ahora me doy cuenta que sólo hablaba de los dos.

Thursday, July 10, 2008

Calíope: Quirófano


- Quiero hacerlo, papá. Necesito hacerlo.

Nessa abrazaba al recién fallecido Sprocket con fuerza. El animal, con los ojos vidriosos, la miraba todavía desde ese punto sin retorno, ése en el que sabes que te has ido y no vas a volver, pero el cual te niegas a abandonar.
- Nessa, cariño, Sprocket era muy mayor y es normal que haya…
- Mamá, necesito comprobarlo. Sprocket no estaba enfermo.
- Sólo tienes ocho años, Nessa…
- ¡Papá!

Gerard miró a su hija por encima de los cristales de sus gafas, con frialdad. Ya no sabía si, años atrás, había hecho bien en compartir la pasión por su trabajo con su retoño; o si por el contrario, había creado a un pequeño monstruo cargado de curiosidad. “Pero cómo me fascina”, pensaba todos los días cuando veía a su hija observar a los pájaros muertos caídos de los nidos; pájaros que a veces había visto derribar a la niña con piedras lanzadas de sus propias manos.
- Bien – sentenció -; lo haremos en el sótano. Dame un rato para preparar las cosas.
- ¡Gerard! – Diana gritó, enfurecida -. ¡No voy a consentirlo! ¡Nessa tiene sólo ocho años, por el amor de Dios, es UNA NIÑA! ¡No tu pequeña y macabra aprendiz de Dr. Frankenstein!
- Ella lo quiere así, Diana.
- ¡NO ES TU EXPERIMENTO, GERARD!
- ¡Ni soy una niña NORMAL, mamá, ACÉPTALO!

Nessa había soltado el inerte cuerpo de Sprocket, aún caliente, sobre la moqueta; y amenazante, miraba a su madre. Si no quería entenderlo por las buenas, debería de entenderlo por las malas. Diana miró estupefacta a su hija, y comprendió que ya era tarde: la había perdido, ya no había inocencia. Las energías a su alrededor vibraban y se revolvían, formando espirales que se devoraban unas a otras… Se preguntaba si estaba lista para dar “el gran paso”… “Es muy joven, es muy joven”, se repetía una y otra vez; “Que no vea a través del velo todavía”.
“Tarde”, le dijo Gerard con la mirada; luego dio media vuelta sobre sí mismo y se dirigió a preparar el improvisado quirófano. Si era verdad lo que su hija decía, no había marcha atrás.
Sobre la improvisada mesa de operaciones yacía el animal, más frío que hacía apenas una hora, un poco más rígido… Gerard tomó un par de guantes de látex, y le tendió otro par a su hija, que los aceptó sin rechistar.
- Te estarán grandes, pero no tengo otros, Nessa. Lo siento.
- Da igual, papá.
- Todavía estamos a tiempo de parar.
- No.
- Como quieras. Vamos a afeitar la zona torácica.
- Bien.
- Ponte la mascarilla – ordena mientras que él se pone la suya.

Un par de minutos de silencio.
- Tijeras de disección, Nessa – extiende la mano.
- Aquí tienes – se las entrega con firmeza, tal y como él le ha enseñado. Bajo la mascarilla, Gerard sonríe orgulloso.

Apertura en canal del animal, con delicadeza.

- Palas.
- Aquí.
- Pinzas dentadas.
- Toma.

Nessa acerca un poco su rostro al abdomen, ahora abierto y desnudo ante el mundo; de su difunta mascota. Siente el todavía retenido calor, el olor a sangre y órganos muertos. Está ahí, seguro que está ahí. Necesita verlo, tocarlo.
- El estómago, papá. Tenemos que abrir su estómago.
- De acuerdo – asiente él -. Bisturí y pinzas de Allis.
- Quiero hacerlo yo.

Mirada fría que se cruza con la de su hija. Hasta ahora, Nessa había dicho muchas cosas, pero sin duda ésa era de las más bizarras que había escuchado salir de su boca. Suspiró, entrecerró un poco los ojos y asintió pesadamente.
- Como quieras. Ven aquí, te pondré un banco para que estés más alta… Y te guiaré en todo momento, sobre todo con el bisturí. No quiero que te cortes y que tu madre se disguste más de lo que ya está.
- De acuerdo.

Firme, sin temblor; Nessa toma el bisturí y comienza a vaciar la caja torácica, sujetando tejidos aquí y allá con precisión. Saca los pulmones del animal y deja al descubierto el aparato digestivo en su totalidad. Su excitación ahora es difícil de ocultar, los ojos casi le van a salir de las órbitas. Ahí está, seguro que ahí está.
- Aquí, papá. Hay que abrirle el estómago – señala, exaltada.
- Toma el nº 3, es más preciso que el bisturí que estabas utilizando.

Otro corte, y un hedor que de pronto invade el sótano. Sí, sin ninguna duda, ahí está. Restos de comida para perros, y algo que no encaja. Parecen trozos de un cartón, ya algo consumidos por los jugos gástricos, pero reconocibles. Veneno para ratas. Nessa toma unas pinzas lisas y recoge unas cuantas muestras de las pruebas del delito. Sabía que tenía razón.
- Te lo dije – dice mirando a su padre -. Te dije que mataron a Sprocket, que no murió de viejo.
- Mamá va a alucinar cuando lo vea, pequeña. Vamos, acabemos con esto. Hay que cerrarlo y darle un entierro digno.
- No. Sprocket no hubiera querido que lo enterráramos. Él querría que lo quemáramos… pero antes quiero algo que sí devolveré a la tierra.
- ¿El qué? – Gerard pregunta intrigado.
- Su corazón. Dame las tijeras de corte para soltarlo de ahí.
- Nessa, eso es demasiado.
- Quiero su corazón.
- Está bien, está bien – la euforia visceral de Gerard aumenta por momentos. Qué hizo. Qué ha hecho. Qué han creado.

Tijeras. Varios cortes. Un ruido gutural y de extracción casi in vivo. El corazón de Sprocket brilla como rubíes entre las manos de Nessa. Ella lo observa, lo siente, lo huele; casi le gustaría lamerlo.
Un pequeño aullido llama su atención, y su mirada se vuelve a la mesa improvisada de operaciones. Sprocket la mira desde ella, sentado a cuatro patas, con la lengua fuera, el abdomen abierto; podría decirse que está sonriente. “No fue justo, Nessa” parece decir, “pero tú me vas a vengar, ¿verdad?”.

- Claro – susurra ella.
- ¿Qué dices, cariño? – Gerard levanta la mirada del cuerpo de su difunta mascota, el cual está suturando para proceder a su cremación, tal y como su hija quiere. Por un segundo parpadea, y su mirada es asustadiza. No es posible que haya visto latir el corazón del perro muerto en las manos de su hija.

Nessa mira de nuevo el corazón, y escucha desde su diencéfalo el resonar de una palabra, un nombre. “Calíope… despierta, Calíope… Ca-lí-o-pe… mi pequeña Calíope, Estigia aguarda y los sueños son el lugar más cercano a la muerte sin atravesar el velo”.

Pero el camino es largo y enrevesado, y los despertares, a veces, crueles. Ya entonces Oniros la estaba buscando; ya entonces la había encontrado, durmiente, cruel. Ya había despertado sin saberlo.
Desde entonces, Nessa siempre vio a aquellos que la buscaban a través del velo, aquellos que la llamaban Calíope. Aquellos que querían la verdad.

Friday, July 04, 2008

Jamás fui allí.

Je voulais être ton amie, voulais être ton amant et tu ne me laissais pas: croyais-tu que cela voulait être quelque chose de plus ? Un idiot maudit ... hautain, arrogant, cynique et si extrêmement enchanteur ... combien de je veux te détester, mon ami; je me demande si la fin de la magie est arrivée...

Turistas, somos turistas viviendo nuestras vidas y soñando muchas veces con vidas ajenas y lejanas, en otros mundos, lugares, con otras pieles y sonrisas que sentir.

En esas otras vidas sólo extrañaría el pecado de tus besos.

Jamás estuve allí, donde me acusan de haber estado. Todo lo que de mí oigáis es mentira, siempre será peor de lo que parece.

Wednesday, July 02, 2008

Más cerca.



"Hola, desconocido..."

Alice es un personaje que me fascinó desde el primer minuto de metraje de la película "Closer". Y me fascinó por su franqueza, por su forma drástica y poética de decir las cosas. De pronto, en mi casa, yo me daba cuenta de que éramos casi la misma persona; con un corazón tan hinchado que iba a salirse del pecho, capaz de desinflarse de un momento a otro ante la decepción.

El siguiente diálogo que dejo linkeado ahí abajo lo dice todo; yo ya tuve ésa y otras conversaciones hace años, conversaciones que luego vi plasmadas en una película, sola, en mi habitación. Y seguiré teniéndola, como Alice con Dan o con cualquier otro.

En un momento de la película, Alice le dice a Dan: "He dejado de quererte. Desde ahora, desde hace un rato, no puedo mentir ni decir la verdad. Ahora ya no te quiero. Adiós, te habría querido para siempre."
Todavía me recuerdo a mí misma en aquella fuente diciendo esas palabras, sintiéndolo desde lo más profundo de mi interior.

¿Por qué determinadas situaciones te hacen sentir como el puto pastel de arándanos de "My blueberry nights"? No tiene nada de malo el pastel de arándanos, joder...

http://sapourbano.bligoo.com/content/view/111683/Frases_como_navajas_Closer.html

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El mundo se encogía, se hacía más pequeño hasta que faltaba el aire... la infravaloración era subjetiva, pero ¿cómo luchar contra ella si era todo lo que podía sentir? No era su culpa, lo sabía; pero le afectaba, destrozaba por dentro, como si corriera lava por sus entrañas. Le secaba la lengua, impidiéndole hablar...
"Ay, si hablar fuera tan fácil", pensaba; "si te pudiera decir todo lo que quiero..."

Pero, ¿de qué valía ya decir las cosas... máxime cuando ya no quería escuchar?

Monday, June 30, 2008

Calíope: Ondas oníricas



(Garbage - Crush #1)

Las ondas oníricas sacuden la realidad como un terremoto devastador, viajando más rápido que la velocidad de la luz, sacudiendo millones de neuronas del cerebro al unísono. Sueños que se tornan pesadillas; pesadillas reales o de fantasía; sueños húmedos, secos, ardientes, fríos… ¿Nunca nadie os habló en sueños?
“Soñad, soñad pequeños míos, y podréis cambiar vuestro mundo, ese mundo tan lleno de claroscuros, luces y sombras que bailan al compás de este vals macabro, de esta danza de muerte que es la vida que os ha tocado vivir”.

Su voz era profunda, grave… Si hubiera podido tocarla, hubiera dicho que era áspera, pero dentro de ese tipo de aspereza que te gusta tocar y abrazar, que te gusta sentir sobre tu piel desnuda. De haber tenido sabor, hubiera sido agridulce, y desearía haber podido lamer sus labios hasta saciar su sed.

“Calíope, mi dulce Calíope”, la miró, con sus ojos vacíos y vidriosos; se acercó hacia ella y tomó su  cara entre sus manos. “Pequeña musa que despiertas mis más primitivos instintos… te miro y siento furia, deseo…”
“Usted se equivoca, Calíope no es mi nombre, es…”

Aprieta las manos sobre su cuello, impidiendo que entre y salga aire. Son cálidas y suaves, fuertes, firmes; no tiene miedo de apretar… Ella siente miedo, pero también siente placer, ¿no es curioso? Se aferra a sus brazos y le lanza una mirada amenazante; lo cual parece agradarle y deja de apretar para sonreír con una mueca de satisfacción.
“Así que ahí estás” susurra, se acerca a su oído; “Te he estado esperando, dulce Calíope”

Ahora lo entiende. En el mundo onírico, Calíope es su nombre; y él es su captor, su amante, su  protegido, su padre, su amo, su esclavo, su violador… Él fue y ha sido siempre su amor. Un temblor frío recorre todo su cuerpo, haciéndola sentir realmente emocionada, asustada, excitada… Las piernas le flaquean y su respiración se acelera. Por fin lo ha encontrado.
Muerde su cuello y ella emite un gemido de placer; recorre con sus manos su espalda mientras la aprieta contra sí, pudiendo de esta forma hacerle sentir todo su deseo hacia ella. Entonces, casi enfurecida, ella le tira del pelo y grita; una mirada le basta para saber qué es lo que tiene que hacer. La tira al suelo, arranca su ropa y ella deja que entre hasta su alma, que viole toda la cordura que hay en su interior, toda la locura que invade su cuerpo.
“Meow”

Algo ha saltado sobre ella… Ah, sólo es Kinesa, su gata… Abre los ojos lentamente, y observa que aún es de noche. La habitación está oscura, y la pequeña tormenta de verano es ahora un pequeño diluvio estival; escuchándolo a través de la persiana. A pesar de ello, hace una calor asfixiante. Mira el reloj, son las cuatro y afortunadamente, no hay llamadas en su busca.

“Malditos cambios de horario” se dice a sí misma. "Y maldita la hora en la que me mandaron a esta ciudad a trabajar…"

Un mueble cruje y, por un segundo, vuelve a sentir su presencia, su respiración detrás de su nuca, lamiendo su cerebelo para hacerle perder el equilibrio. Piensa que debería girar esa manecilla que hay dentro de sí misma, pero realmente descubre que quiero girar la suya y darle un poco de placer, un poco de dolor.

Siempre está bien tener un poco de los dos.
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